Buenos
días, esta noche he dormido mejor, me desperté a las 4:25 horas (porque Amando
se estaba meando y quería ir al lavabo en vez de hacérselo en el pañal, cosa
que no le han dejado hacer las enfermeras y encima le han regañado; ¡estaba
negro esta mañana!); pero seguí durmiendo
hasta las 6, estaba aguuuusto, ¡Aaahj! es agradable sentir el peso de tu cuerpo
contra el colchón; no podría describirlo mejor. Me he duchado y a las 6:30 me
estaba asomando al escaparate de lo cotidiano: es curioso me ha parecido ver la
línea del horizonte más alta como si el mar hubiera subido de nivel. ¡Mira! Ya
tengo algo en que enredar, que retorcido soy.
Por fin me
han traído la guitarra Sara y Yemima. Como no podía ser de otro modo, hemos
acabado jugando al dominó, he empezado a ganar descaradamente hasta que alguien
se ha dado cuenta de que Yo en lugar de coger 7 fichas estaba cogiendo 5 de
manera que las victorias eran fulminantes. A partir de ese momento se han
cambiado las tornas; a sido sin querer, que nadie piense que hago trampas; me
gusta ganar lo confieso pero, sin trampassssss. Acabo de ir a comprobar si la
línea del horizonte estaba más baja que ésta mañana, falsa alarma está en su
sitio, lo que se ve al fondo más alto es una franja de nubes que persiste
todavía aunque hace un día precioso de sol. Hacerme caso vosotros mortales que
estáis libres, ¡salir a pasear!, tomaros un poquito de tiempo para vivir, beberos
una cervecita acompañados con alguien de vuestro agrado; que no pase éste día
sin haber hecho algo, “sencillo pero significativo”; ¡caramba! que parece que
nos levantamos con la intención macabra de que pase el día lo más aprisa
posible; ¡día que nunca más volverá!, se pierde para siempre. No sabéis lo que
se echan de menos estas cosas rutinarias que por circunstancias no se pueden
hacer. Por ejemplo ésta mañana me han venido a recoger a la habitación para
llevarme a la consulta del Otorrino, y lo hacen con una silla de ruedas, cuando
hemos llegado me han “aparcado” hasta que me tocara el turno de visita, como me
aburría me he puesto a jugar con la silla de ruedas desplazándome por el
pasillo para arriba y para abajo y e empezado a pensar en las personas que no
pueden andar y por las mismas en las cosas que no se pueden hacer y en estas he
empezado a añorar un paseo en bici por algún paseo marítimo sintiendo la brisa
marina en mi “tupida melena ondeando al viento”, comerme un bocata de chorizo
sentado en la arena, que ésta me atravesara los calzoncillos, me da igual, me
da igual; tracatra tracatra tracatra Y NO PUEDO, ¡mierd…!.
20 horas. Hace un momento e
estado mesengeando con mi cuñado Manolo y nos hemos visto vía
videoconferanssss, ha estado bien es gratis y te ves ipso facto, los tiempos
cambian que es una barbaridad. Voy a tomarme mi chocolatito de la Nuit , arribederchi. Mi
dirección en el Messenger es: miguel60sanchez@hotmail.com.
23:13 horas, acabo de concluir la
lectura del libro “La Venus
del Cuadro”, fantástico y además acaba bien. Acto seguido he leído el cap. 27
Afrontar los malos momentos, del libro “Aprendiz de Sabio” de Bernabé Tierno,
magnífico libro que recomiendo leer masticándolo lentamente; y que viene al
hilo de la reflexión anterior sobre las cosas sencillas de la vida. Dice así en
parte: cita a Leon Tolstoi que dice sobre la felicidad, “El secreto de la
felicidad no consiste en hacer siempre
lo que se quiere, sino en querer siempre
lo que se hace”. Dice entonces textualmente que: La diferencia entre una
persona que casi siempre se siente feliz de otra que con frecuencia se siente
desdichada, no está en la cantidad de malos momentos que la vida le depara,
sino en la forma de afrontarlos. El
aprendiz de sabio saborea y disfruta
hasta el último rayo de sol de los días esplendorosos y llenos de luz, pero
también adapta las pupilas de su mente y de su espíritu a las tinieblas de los
días aciagos y tenebrosos y espera, con gozo, que pasen; como todo pasa en esta vida. En definitiva, acepta lo irremediable sin hacer un drama, sin perder la paz y la
compostura del espíritu y viste de felicidad la desdicha siempre que le es
posible.
Sed felices haciendo felices a los demás. Buenas
noches querido Diario.
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