11:39 h. Buenos días, todo en calma, he desayunado bien, y
la hinchazón de las piernas ha remitido algo, esta noche he orinado mucho
gracias al bombeo constante de seguril y posiblemente mañana hallamos
normalizado éste problema. A partir de ahora se supone que mis defensas
empezarán a caer en picado y tendré que
enfrentarme a otros inconvenientes, ¿Qué otras sorpresas me deparará el
infortunio? Porque no las tengo todas conmigo, como te dije ayer, parece que
hay “alguien” empeñado en vencerme y destruirme; sino, ¿que explicación tiene
todo lo que esta pasando, que no salgo de una y ya me veo metido en otra? ¿Es
que tiene que ensañarse el infortunio con una persona habiendo tanto hijo de
perra suelto, de rositas por hay, haciendo daño a sus semejantes?
21:19 h. No
he comido bien y he cenado peor, estoy harto de comer siempre lo mismo y para
empeorarlo mi olfato y sentido del sabor se han sensibilizado a tal punto que
me dan asco ciertos olores y sabores ¿hay alguien que pruebe estos alimentos,
resabiados y monótonos? hay personas que llevan aquí meses y creo que no sería
ningún disparate hacer más amplio el menú de las narices para que no fuera tan
monótono y repetitivo. Estoy envenenado,
no tengo nada positivo que compartir y estoy en un punto en que como el Isak de
“Los guardianes del libro”; no voy a seguir luchando una guerra interminable,
que empezó con un enemigo y es seguido por muchos otros; ya no tengo armas, ni
fuerzas, ni deseos de seguir combatiendo, me abandono a la suerte de, cómo se
suele decir, sea lo que Dios quiera. Esta noche no fui capaz de disimular mi
estado de ánimo y tengo desconcertadas a Montse la enfermera y Elisabete la
auxiliar, pero es que ya estoy arto, ahora ésta retención de líquidos que parece
no tener fin, que no acaba de mejorar y
me tiene muy preocupado, y ¿Qué vendrá después amigo? A tomar por saco, no me
vences, te dejo ganar y que revientes en tu fijación. Creo que éste va a ser el
último diario y ni siquiera te voy a compartir, no quiero envenenar a los demás
ni desconcertarlos ante la impotencia de no poder hacer nada por mí, ni tengo
ganas de escuchar lo que ya sé; soy muy consciente de lo que hago y de las
decisiones que tomo, no estoy confundido en absoluto, no te quepa duda ninguna
duda.
Buenas
noches.
No hay comentarios:
Publicar un comentario