8:23 h. Hola amigo, heme aquí ante ti, frente a la ventana
cegado por la luz impertinente del que con firme adhesión va a ser un precioso
día. Apático, como si no me importara nada, sin ganas de hacer nada. Me viene a
la mente un momento del relato de “Los Guardianes del Libro” que te voy a referir: [-¿Qué te ocurre? / -Es el
pie, no lo siento -le dijo Isak-. Ha sido al cruzar el arroyo... Había una
parte donde la capa de hielo era muy delgada. La traspasé con el pie, me lo
mojé y ahora lo tengo helado. Ya no puedo caminar. / –No podemos quedarnos
aquí-dijo Lola-. Tenemos que encontrar un refugio. / –Ve tú. Yo ya no puedo. / –Déjame
ver. Lola dirigió el haz de la linterna a la bota de Isak que, rasgada y
abierta, dejaba entrever la piel negra por la congelación. El pie del muchacho
se había congelado mucho antes del accidente del arroyo. Lola lo rodeó con las
manos para darle calor, pero no sirvió de nada. Los dedos estaban congelados,
duros y quebradizos como astillas; a la mínima presión se partirían sin más.
Lola se quitó el abrigo y lo extendió en el suelo; después, cogió a Ina y la
acostó encima., La respiración de la niña era débil e irregular. La joven
intentó tomarle el pulso, pero no se lo encontró. / –Ya no puedo andar más,
Lola –dijo Isak-, y mi hermana se está muriendo. Tienes que seguir tú sola. / –No
te voy a abandonar –contestó ella. / -¿Por qué no? –inquirió él- Yo lo hubiera
hecho. /
-…A Lola la invadió la desesperación, incluso la ira. –No
puedes rendirte así como así –increpó a Isak. El no contestó. Con dificultad,
se apoyo en pies y manos y asombrosamente consiguió levantarse. /
–Cuidado con el pie
–le dijo Lola. / –No va a llevarme muy lejos. Confundida, la joven se agachó
para coger a Ina. Con suavidad, Isak la apartó. / –No-respondió él-. Ella viene
conmigo. Cogió a la niña, que estaba tan delgada que no pesaba casi nada, pero
en vez de continuar en la dirección en la que habían estado marchando, giró
sobre sus talones y se dirigió renqueando al río. /-¡Isak! Pero él no se
volvió. Abrazando a su hermanita, bajó por la orilla hasta llegar al hielo y,
cojeando, continuó hasta el centro del río, donde la capa de hielo era más
delgada. Con la cabeza de su hermana apoyada en su hombro, esperó allí. El
hielo empezó a crujir y a agrietarse. Hasta que al final cedió].
Hay
que tener huevos para hacer lo que hizo Isak. Pero yo no soy así, maldita
presión interna autoimpuesta por mi carácter, de no cejar, erre que erre
empeñado en seguir adelante, en no rendirme, en cambiar las cosas. No puedo
remediarlo, nada de lo que pasa en el mundo me es indiferente incluso por
trivial que parezca aunque ha decir verdad son pocas las cosas triviales y
muchos los problemas. Eso me hace sufrir, me hace sufrir mucho y al tiempo hago
sufrir a otros, pues no dejo para mi ámbito personal lo que concluyo sino
que me empeño en trasladar mi
convencimiento a los demás. El mundo no cambiará si no quiere cambiar, el mundo
quiere lideres que libren las batallas por el y les solucione los conflictos,
los problemas, posicionado atrás en la retaguardia esperando que éstos y los
valientes que les siguen, le cambien las cosas… Al final siempre vence la
mayoría, no se puede hacer nada contra esa masa vencida, resignada, estúpida,
indolente, auto justificada… auto justificada, sí como dice la canción:
“borrachito que te ríes de la gente porque tomas aguardiente ¡hayyayai te va a
matar! Dices es para celebrar o para olvidar las penas ¡pero siempre tienes penas para poderte emborrachar!
Han venido a verme las doctoras
Carmen e Izquierdo. Tengo una buena noticia; la quimioterapia que me están
aplicando no es la de inducción sino la
de consolidación lo que significa que después de ésta ya no abran más
sesiones, pues hemos pasado a la tercera fase del tratamiento directamente
debido a la situación inmejorable en que se encuentra mi leucemia, a partir de
ahora ya no puedo salir de la habitación ni recibir visitas. Ahora sólo hace
falta que mejore la infección del oído, que se cure pronto y volver a la
normalidad quedando éste suceso como un contratiempo oneroso que el tiempo establecerá
como un mal recuerdo. Y lo malo se acaba olvidando. Sin duda.
En la Vanguardia de hoy no
hay buenas noticias pero en el monográfico que le acompaña hay un artículo a
toda pagina, “Manos unidas contra el hambre y la indiferencia” que nos recuerda
eso de que todos somos hermanos y que si el primer derecho de todo ser humano
es el derecho a la vida, el segundo debería ser el de poder disfrutar de una
existencia digna que no se vea prematuramente truncada por una deficiente
alimentación o por la acción de enfermedades que tienen cura. Mientras no
hagamos nada seguirán apareciendo noticias como la de la pág. 10, “se dispara
el número de refugiados e inmigrantes africanos en un Israel que no sabe como
acogerlos”. Los africanos ya son 90.000 y se esperan 12.000 más antes de que lo
impida el nuevo muro del Sinaí. Estas personas no se moverían de sus hogares si
cómo dice la revista Mundo Negro de Abril de 2012 en el artículo “Cambiar las
mentes”, Si se combatiera la corrupción; dice que uno de los mayores males del
continente africano es la corrupción, a la que califica de gangrena. Esa lacra,
importante obstáculo para el desarrollo, está tan arraigada en las mentes
africanas que se ha convertido en toda una cultura. Y a eso hay que sumar, que,
de los 54 países que conforman África 39 son dictaduras; aunque también corroe
a algunas de las recientes democracias.
22:17 h. Estoy cansado, tengo
frío y un poco de fiebre, me acaban de poner la segunda bolsa de químio y
parece que estos son los síntomas habituales. Yo creía que no sería tan fuerte,
pera parece ser que sí lo será; la diferencia es, que serán tres tomas, dos
veces, por tres días alternos y luego a
ver como me deja y evolucionamos; de la leucemia y de la infección del
oído.
Buenas noches amigo, estoy
cansado.
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