7:30 h.
Buenos días, me acabo de levantar, esta noche ha habido movida otra vez. Me
desperté y miré el reloj, eran las 3:36 horas de la madrugada, me volví a
dormir y a eso de las 4:05 horas… (¡#*^¨´´#!) Se enciende la luz; levanto la
cabeza veo a Marta la enfermera, la saludo con un gesto, me mira se sonríe y se
marcha. Me dirijo entonces a Amando y le pregunto qué a pasado.
Amando: Que no encontraba la botella pa mear y le dao sin
querer y la e tirao al suelo.
Yo: pero ¿no te pusieron el pañal?
Amando: sí pero les dije que me dejaran la botella y me hicieron
caso.
Yo: macho, que puntería, casi a sido a la misma hora de ayer
(4:25)
Amando: Sii, es que pa mear tengo las horas marcas.
¡La madre que lo parió! Con razón anoche tuve que correr la
cortina; porque en un momento dado, se había destapado y estaba espatarrao con
el pañal a medio abrir y la mano metida entre éste; como preparado para sacarse
la chorra y apuntarla sobre la botella ¡no fuese que…! Total que a las 6 me
dice Marta que hoy tenía una prueba y que no podía desayunar ni beber agua y
maaaentrao tal desazón que, bueno me ha retenido en el lecho más de lo
acostumbrado. ¡Teeeengo hjammmmbre!
13:45
horas, acabo de comer, ha venido el doctor José Miguel uno de los otorrinos, un
chico joven muy majo; venía con el semblante preocupado. Me ha dado el
resultado de la Gamma
grafía que me han hecho ésta mañana y me ha informado que aun se observa
actividad bacteriana y que me harán otra Gamma grafía más especifica para
determinarlo mejor; así que hay que
seguir combatiendo con antibióticos esta bacteria que está afectando al hueso
del cerebro, de manera que la cosa va para largo. Me ha dicho también que los hematólogos
se reunirán para debatir sobre mi caso, al que ha tachado de excepcional por
haberse juntado las dos cosas, la
Leucemia y la infección del oído. El dilema es que no se
puede tratar una cosa sin perjudicar la otra, de manera que tienen que estudiar
cómo y cuando intervenir; la buena noticia entre comillas es que me volverán a
trasladar seguramente el lunes próximo a la planta D1 de hematología donde los
cuidados son exquisitos para el paciente. Supongo que el doctor pensaba que me
lo iba a tomar mal o venirme a bajo, pero no ha sido así y ante mi respuesta se
ha ido tranquilo, ¡Espartano, fuerza y honor!, vuelvo a sacar el guerreo que
guardé en el cajón el día 5 de Abril 2012
cuando me dieron el alta hasta el día de hoy. Siento que estas noticias
ensombrezcan el simpático comienzo de este relato. Por cierto la tele ya va, sasacatanpunpun.
21:34 ésta
tarde ha venido Sara y hemos jugado al rummy, me encanta jugar a ese juego, que
introdujo Eva en nuestro hogar cuando le regaló uno a Eunice, iba muy bien las
dos primeras partidas, pero amigo maaaa dao una paliza monumental la muy jodipiiiii…no
he visto ojos más bonitos pero a la vez más maliciosos, picaros, tunantes,
atrevidos, descarados, mordaces ni evocadores que los de esa mujer cuando gana.
Y luego dicen que soy yo el ansioso. Lo que pasa es que estoy muy por encima de
todo eso, porque lo verdaderamente importante es participar. He comenzado a
leer la novela “El Faro” de contenido policiaco, parece interesante, ya os iré
contando. Me conforta saber que tengo buenos amigos, que se interesan por mí.
Hoy me ha vuelto a llamar Marcelino al que le van muy bien las cosas y se está
recuperando bien. También me ha llamado Isaac Díaz interesándose por mí y por
último he recibido un correo del hermano Manolito “el cojito” como se suele
autodefinir; que debe de haber estado malito porque a tardado muchito en
contactar, pero por fin se ha asomao; ¡tú si que eres un ejemplo de tesón!
CAMPEON.
El capítulo
28 Ahogarse en un vaso de agua, del libro “Aprendiz de Sabio” de Bernabé
Tierno, contiene hoy dos citas interesantes. La primera de Jimmy Buffet: Lo
mismo tarda uno en ver el lado bueno de la vida que el lado malo. Y la segunda
de Epicteto: No busques que los acontecimientos sucedan como tú quieres, sino
desea que, sucedan como sucedan, tú salgas bien parado. A continuación os
refiero algunos comentarios interesantes de éste capitulo; dice así: Nuestras
desgracias, problemas, sinsabores, temores, penas y desasosiegos no dependen tanto de las circunstancias y
de los momentos más o menos difíciles y problemáticos que nos toque en suerte
pasar, cuanto de la forma, la actitud
que adoptemos ante esas circunstancias… No
hay mejor médico que la esperanza y la
ilusión, que, aunque sea muy ruidosa, amenazadora y larga la tormenta, el sol volverá a brillar y el cielo aparecerá
en toda su plenitud azulada, limpio de nubes… Decántate por ennoblecer y
engrandecer tu espíritu con la
esperanza, vive con ella y de ella y no olvides dos cosas: que la esperanza es el flujo y el aliento de la
vida y que todas tus esperanzas están en ti… ¡Optimiza tu vida! Buenas
noches querido diario y hasta mañana.
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