14:45 h. Buenas tardes, me he pasado toda la mañana en cama,
tengo fiebre y estoy muy chafado, no tengo ganas de nada, he comido a duras
penas porque no tengo hambre, he pasado de tener un hambre voraz, a que me
cueste horrores pegar un bocado, ahora tengo calor y he hecho un esfuerzo para
ponerme aquí delante del ordenador y escribirte cuatro letras, porque me he
propuesto firmemente que no pase un solo día sin que nos comuniquemos y lo voy
a intentar aunque no tenga gran cosa que decirte.
20:52 h.
Acabo de cenar, crema de puerros, atún a la plancha, manzana, queso fresco y
pan; esta vez si me lo he comido todo. Sigo igual todo el día con una fiebre
oscilante, ahora sí ahora no, ahora tengo frío después mucho calor, total un
verdadero tostón. Esta tarde me han cambiado a una cámara estanca, la 106, pero
no puede visitarme nadie porque empiezo a estar neutropenico ósea muy
susceptible de coger cualquier infección por leve que sea para otra persona.
Acaba de interrumpirme el Doctor Carlos y me a dicho que ésta quimioterapia es
más fuerte que la anterior y de ahí se debe este estado oscilante de fiebre; me
hacen hemocultivos para averiguar qué virus me provoca la fiebre y darme el
antibiótico específico, así que no es moco de pavo. Otra vez tengo frío, dentro
de un rato estaré temblando más que el
Scooby en una casa encantada ¿te acuerdas del Scooby Doo y de su amigo, a cual
más miedica? Pero estoy bien de ánimo y dispuesto a seguir presentando batalla,
de hecho no estoy nada preocupado por como va a reaccionar la infección, pienso
que aunque existe el riesgo de que coja fuerza, mi cuerpo va a combatirla bien
con la ayuda de los antibióticos. Estoy disfrutando mucho de la lectura de la
novela “Los guardianes del libro” de
Geraldine Brooks, de todos los libros se puede aprender algo, muestra de ello
la pequeña porción que te dedique y que espero te gustase; si ya se que tú eres
un diario pero, por si te lee alguien y lo quiere degustar se lo recomiendo.
Hoy no he leído nada de él, no me encontraba bien pero ahora me voy a meter en
la cama, que me han traído una manta y acurrucadito y calentito me voy a
deleitar un rato y a transportarme por los Lares de la fantasía (ésta palabra
“Lares” no existe en el diccionario de la Real Academia Española, por ser
una palabra del castellano antiguo que significaba: lugares.
Otro
significado de Lares sacado
de la Wikipedia
dice así: Además de los dioses públicos,
que todos los romanos tenían en común, cada familia tenía sus propios dioses,
los dioses domésticos. El cabeza de familia o paterfamilias eran el encargado del culto
En los primeros
tiempos había un solo dios Lar, pero después pasaron
a ser dos. Su representación era mediante unas figurillas que llevaban una
especie de plato en la mano y se guardaban en una hornacina o se pintaba su imagen en una pared de
la misma, con la apariencia de dos jóvenes danzando. Les estaban consagrados la
mesa, el salero y la vajilla. Su altar era el hogar de la casa, se les hacían
ofrendas de alimentos, racimos de uvas, coronas de espigas, tarros de miel,
tortas de harina. En los grandes acontecimientos familiares, bodas,
defunciones..., se les honraba de forma especial y como mínimo una vez al mes
se quemaba incienso y se hacía una libación de vino en su honor. También las
ciudades tenían sus propios Lares. Los que protegían los cruces de las calles
se llamaban Compítales y en cada cruce se levantaba una
pequeña capilla en su honor, los Protectores cuidaban de las murallas de Roma y se
representaban mediante dos jóvenes armados con lanza, vestidos con una piel de
cabra y acompañados por un perro).
El capítulo 11 “Silencio fecundo”
del libro “Aprendiz de sabio” de Bernabé Tierno, comienza con la cita de Blaise
Pascal que dice así: “Todos los problemas de la humanidad proceden de la
incapacidad del hombre para permanecer sentado, en silencio, a solas en una
habitación”.
El comentario dice en parte así: Reserva cada día en todos los días de
tu vida un tiempo para el silencio, para estar a solas contigo mismo, para
escuchar tus anhelos, para hacerte recomendaciones, para perdonarte, darte paz
y sentirte en tu intima plenitud interior.La serenidad de los sentidos, la
creatividad y los contenidos del espíritu se activan y potencian en el silencio
y en la soledad fecunda Todos abrevan de la misma fuente de energía vital que
es; la paz interior.
En el mundo moderno, si algo sobra
es el ruido, tensión, ansiedad, estrés, que muchos denominan la enfermedad de
nuestro tiempo y seguramente es verdad. El estrés, constante en nuestra vida porque no conseguimos
desconectar de los problemas cotidianos, es seguramente el responsable de la
mayor parte de nuestros problemas y conflictos personales tanto físicos como
psicológicos. Si hablamos de trastornos asociados al estrés puedo señalar los
siguientes:
- Trastornos cardiovasculares
- Trastornos respiratorios
- Trastornos inmunológicos
- Artritis reumatoide
- Trastornos endocrinos
- Trastornos gastrointestinales
- Diabetes e hipoglucemia
- Trastornos dermatológicos
- Dolor crónico y cefaleas
- Trastornos musculares, sexuales y
psicopatológicos.
El contacto con la naturaleza, con el mundo animal en soledad, sin
prisas, sin reloj, lejos de obligaciones ineludibles y situaciones y personas
generadoras de tensión, es lo imprescindible para cualquier persona que
pretenda mantener su equilibrio y su paz interior en buen estado.
Buenas noches, me voy a desconectar.
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