miércoles, 6 de junio de 2012

Sábado 12 de Mayo de 2012


            23:14 h. “Después de la tormenta viene la calma” reza el dicho y así a sido en mi caso hoy, me va a costar resaltar algo significativo acaecido en el día de hoy. Anoche me acosté a las 2:00 h. de la madrugada, dormí plácidamente más o menos profundo hasta las 8:00 h., que me incorporé a decir verdad perezosamente. Me atendió, Tere una enfermera mayor con la que no coincidí en el anterior ingreso en la D1; iba un poco a su ritmo diferente a lo que estaba acostumbrado, pero correcta; señalar que se a ocupado y preocupado de restablecer la correcta funcionalidad del catéter, artilugio implantado externamente en el pecho bajo la clavícula derecha, que sirve para administrar medicinas vía endovenosa y para hacer extracciones de sangre; artilugio que dejó de funcionar correctamente en la planta C3 por el incorrecto cuidado y mantenimiento efectuado por las “enfermeras”, cosa que yo advertía en su modus operandi y les comunicaba haciendo caso omiso a mis observaciones al respecto. Esta tarde me he vuelto a reencontrar con Andrea, enfermera joven, cariñosa y eficaz que me había atendido en el ingreso anterior en la D1, y ella ha terminado el trabajo que comenzó Tere para recuperar el catéter, ¡por fin ya funciona! Ya se puede sacar sangre a través de él y evitar los pinchazos innecesarios; máxime teniendo en cuenta que aquí en la D1 las extracciones son diarias.
También me e vuelto a reencontrar con Elisabete, auxiliar de enfermería, atenta, amable  y dispuesta a escucharte cosa que se aprecia en la soledad de estas cuatro paredes cuando, se marcha tu “Incondicional” (mi esposa) y te quedas solo, solito, solo contigo mismo y tus circunstansssss.
Cuando marchó Sara después de la cena a eso de las 20:00 h. estaban dando una película en Cine de Barrio de Paco Martínez Soria, nuestro insigne cómico, maravilloso actor, gracioso donde los haya, que me ha hecho reír plácidamente. Cuando a terminado, a comenzado el telediario de la noche en tve 1 que comenzó hablando de las manifestaciones para conmemorar los acontecimientos pasados del 15 M del 2011, parece que la gente está dispuesta a mostrar su indignación manifiestamente contra la mala gestión de los hombres que nos mal gobiernan; en vez de agachar las orejas como borregos. Yo creo en eso, aunque soy muy consciente de que sólo Jehová por medio de su reino, medio por el cual ya se hace su voluntad en los cielos, hará que se realice su voluntad también en la tierra. Hace tiempo que rehúyo de los periódicos y los telediarios así como de todo aquello que se recrea en el morbo del catastrofismo, me dan asco. Cierto es que es la realidad de la vida y que no podemos esconder la cabeza como los avestruces bajo tierra, pero es que me aferro al conocimiento, sí, saber cómo van a acabar las cosas da mucha tranquilidad. El evangelio de Lucas 21:10,11 y 25-28 dice: Entonces pasó a decirles: Se levantará nación contra nación y reino contra reino;  11 y habrá grandes terremotos y en un lugar tras otro pestes y escaseces de alimento; y habrá escenas espantosas, y del cielo grandes señales. 25 También, habrá señales en el sol y en la luna y en las estrellas, y sobre la tierra angustia de naciones, por no conocer la salida a causa del bramido del mar y de su agitación, 26 mientras que los hombres desmayan por el temor y la expectación de las cosas que vienen sobre la tierra habitada; porque los poderes de los cielos serán sacudidos. 27 Y entonces verán al Hijo del hombre viniendo en una nube con poder y gran gloria. 28 Pero al comenzar a suceder estas cosas, levántense erguidos y alcen la cabeza, porque su liberación se acerca. (Mirad en Youtube el documental “planeta en venta” y ya veréis lo que se maquina) Me gustó el texto de Romanos 13:11 que sacó a colación el párrafo 17 del artículo de estudio de la Atalaya de ésta semana y que es una exhortación a lo que dice en Lucas; Romanos 13:11 dice así: Hagan esto, también, porque ustedes conocen el tiempo, que ya es hora de que despierten del sueño, porque ahora está más cerca nuestra salvación que cuando nos hicimos creyentes.
Hoy voy a compartir contigo querido diario, el capítulo 33 Afán de saber, del libro “Aprendiz de sabio” de Bernabé Tierno; que te explicará mejor que yo, por qué te lo comparto y a qué se debe mi aprecio por las sabiduría de grandes hombres pensadores, hombres creados por Dios y muchas veces instrumentos en sus manos para realizar su propósito, que con sus reflexiones aportan también su granito de arena para que seamos mejores; aunque la máxima autoridad es nuestro Dios todopoderoso fuente de toda sabiduría por supuesto. Fíjate comienza con una cita muy interesante de Ovidio: Conviene aprender hasta del enemigo.
El comentario dice en parte así: Cualquier persona que se nos cruce por la calle, sea cual fuere su edad y formación, puede enseñar algo al más sabio y, con mayor motivo, a personas corrientes como usted o como yo.
¡Cuantas cosas nos enseñan los niños! ¡Como aprendemos de los animales! Y ¿que podemos decir de esas personas sencillas, cargadas de años y de experiencia, que no poseen títulos académicos, pero que son auténticos pozos de sabiduría porque son alumnos aventajados de la más difícil de las escuelas, que es la escuela de la vida?
¡Como enseña el dolor! ¡Cuánto se aprende incluso de los miserables que te desprecian y te hacen no sólo el vacío, sino la vida imposible!
Procura poner todos los medios para aprender más bien pronto que tarde; aprender de todos y, desde luego, no abandonar jamás la escuela de la vida, que es la catedral de la sabiduría.
Buenas noches querido diario.    

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