11:49 h. Esta mañana me quedé tendido en una paz soñolienta,
prolongando cada suave paso hacia un lento despertar; me he levantado a las
9:00 h., hacía un día feo, sigue haciendo un día feo pero mi corazón ésta
tranquilo, latiendo, arrítmico, pero en los valores normales entre 80 y 90
pulsaciones. He recibido la visita de los médicos, primero ha venido la Doctora Brunet acompañada de
dos doctoras que ha estado muy amable, cariñosa y entusiástica y me ha dicho
que mi leucemia va muy bien y que está en un 1% de glóbulos blancos
cancerígenos en lugar del 5% en que quedó después de la 1ª químio, ¡pero!...
que ella recomienda con el consenso de los otorrinos y de los de infecciosas que
hay que actuar ya, a pesar de los riesgos, para que esto no derive en otro
sentido. Esperar más no garantiza que la
infección del oído vaya a mejorar ni a curar. Yo tengo la última palabra, de
manera que, como en la incógnita de Shakespeare en su “Ser o no Ser esa es la
cuestión” ”Esperar o no esperar, quimioterapear o no quimioterapear esa es la
cuestión” ¡Que difícil es tomar decisiones en la vida sin tener la certeza del
éxito! Valoro, que ningún médico me propondría curar una cosa, si curando ésta
me mataría con otra ¿no? Digo yo, en fin, lo pondré en oración a Jehová, como e
hecho toda mi vida con las cosas trascendentales y esperaré su respuesta, su
orientación; porque Jehová siempre responde doy fe de ello. Después ha venido
el Doctor Miquel Graells acompañado también de dos doctores y me ha venido a
decir lo mismo y que mañana me verán los otorrinos, que seguramente me harán
otro TAC y que para el viernes me sustituirán el catéter por uno nuevo. Sigue
haciendo un día feo, son las 13:08 h. y tengo jhammmbre, a ver que extras me
trae mi princesa para merendar esta tarde Jauummm.
21:41 h.
Hoy no me he movido de la habitación, he vuelto a tener otro episodio de
arritmia, que me pasan desapercibidos pues no percibo los síntomas, cosa
extraña pero que así está sucediendo;
algo debe estar provocando estos episodios, todo empezó con una arritmia
que puso en evidencia la leucemia, que se controlo en el primer ingreso pero
que mientras no se la trate definitivamente posiblemente seguirá manifestándose,
parece preocupante pues de seguida que se producen tengo corriendo de Boli a
todo el mundo, especialmente a las enfermeras/os; me han dicho que ya ésta
solicitada la ínter consulta con los cardiólogos a ver que hacen conmigo.
Esta tarde
hablando con Sara, Isabel y Eduardo hemos razonado también que posiblemente el
riesgo de abordar la quimioterapia junto con la infección del oído no será el
mismo que cuando se manifestó ésta, pues ahora me están medicando
específicamente contra la infección y aunque me quede bajo en defensas, estaré protegido
por los antibióticos, que esperemos sigan machacando a la maldita bacteria, te
recuerdo que ésta infección tarda en curar en personas sanas entre 3 y 6 meses,
tiempo que no pueden esperar para tratar la leucemia y menos ahora que está
casi erradicada. Parece otro argumento a favor de aceptar el tratamiento, vamos
a quedarnos con eso de positivo que la leucemia va bien, España no, pero mi
leucemia sí.
Bueno, no
tengo nada anecdótico ni gracioso que contarte querido diario, estoy solo en la
habitación sin compañeros que le den juego a la cosa, lo único es que a Rusé la
enfermera, le parezco, cono a mi esposa; muy pesado, charraira y cansino aunque
a decir verdad creo que soy su motivación, aunque les cueste reconocerlo no te
quepa duda. Porque a las mujeres les gusta ejercer de mamas implacables toda la
vida; empiezan machacando a las muñecas cuando niñas, luego machacan a los hijos
de pequeños y de grandes y cuando estos desaparecen de la “escenita ambitoinfluencial”
se dedican con efusión a “consolar” a los maridos, sufriiiiidosssssss
mariduassssssss. ¡Bueno menos a mí!, a miii “también” no me pasa ¿anda andará
la paaaaya?
El comentario dice así en parte: Toda persona
inteligente aprende muy pronto de la flexibilidad
del mimbre y la incorpora a sus pensamientos, sentimientos y obras y
abandona para siempre la estúpida
rigidez de la caña, siempre quebrada ante la menor dificultad u obstáculo.
Podríamos pensar que las personas
tercas y aquellas que nunca dan su brazo a torcer demuestran mayor voluntad o
firmeza en sus convicciones, pero en realidad no es así. Quien no necesita tener razón, ni la aprobación de los demás y posee
verdadera seguridad en si mismo, no tiene el menor problema en admitir sus errores, en adaptarse, en dar
la razón al otro si sus argumentos son sólidos…no se trata de darle la
razón como a los locos y evitarnos problemas o renunciar a nuestro criterio e
ideas propias, tampoco es una actitud
cobarde ni timorata, sino verdaderamente inteligente,
valiente, sensata y de probada sabiduría.
Inteligente,
porque si el contrario se aferra desesperadamente a sus intereses y vemos que
le va la vida en ello es señal de inteligencia saber ceder en aquello que para
nosotros es secundario y permitirle disfrutar de su ego inseguro de sentirse en
posesión de su verdad.
Valiente
porque sólo si se tiene seguridad en uno mismo y una alta autoestima se posee
la capacidad de renunciar a la satisfacción del propio ego, cuando es muy fácil
anular al contrario. Además de valentía, evidentemente hace falta humildad y
desde luego sensatez y sentido común.
Un sabio
proverbio Irlandés aconseja “amasar
según la harina”, es decir, utilizar la inteligencia y evitar los conflictos, desencuentros, situaciones tensas e
insostenibles, estrés e irritabilidad, buscando siempre sumar y no restar, unir y no separar… ¡Cuantos males se evitarían
en el mundo si los seres humanos, en determinados momentos, fuéramos capaces de bailar según la música que nos
ofrecen los demás!
Buenas
noches amigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario