domingo, 13 de mayo de 2012

Martes 1 de Mayo de 2012


Desde el ventanal de la sala de estar en la planta C3 del hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona, veo la torre Agbar que se yergue majestuosa, imponente, rompiendo los esquemas de la ciudad; me pregunto para qué tanto edificio, si estará ocupado en su plenitud, lo grande que debe ser por dentro in situ; a salido el sol y éste se refleja en su costado izquierdo mientras que por el derecho está flanqueada por la calle Independencia que desde mi perspectiva arranca del hospital en diagonal pareciendo abrirse camino hacia el mar; se que no llega directo hasta él pero lo parece y ¡me hace ilusión!, pues la visión a lo lejos de éste me conforta y transporta a expectativas pospuestas en estos momentos penosos para mí; en frente tengo el antiguo hospital y por detrás de éste emergen casi con timidez las agujas de la sagrada familia… ya no se construye así; a lo lejos un poco a la derecha de la torre Agbar, como a la distancia de los extremos equidistantes por cinco, de la parte trasera del carro de la Osa Mayor hasta la estrella Polar, vista una noche clara en el cielo estrellado; se yerguen también en competencia las Torres de Mapfre, también acariciadas dulcemente por el sol y privilegiadamente posicionadas cerca del mar. 1 de Mayo de 2012, a salido el sol ¡que bueno!, a las 6:30 cuando me senté a contemplar el despertar de la ciudad como hago todos los días  me volvió a invadir la idea que por días persistía en mi mente, de plasmar mis sentimientos y anhelos  sobre el papel; no se si por aburrimiento o porque mi estado emocional se viene por momentos abajo; nunca imagine que la vida pudiera parase tan derepente arrinconadote sin poder hacer nada mas que esperar, perdiendo el control de tu cotidaniedad; por otra parte no deja de ser una gran lección de humildad pues siempre me creí invencible, aunque el tiempo y lo que sucedía a otros a mi alrededor me hacía reflexionar de tanto en tanto en, que igual que a los demás, también aquello malo me podía pasar a mí; sí, el tiempo nos hace ver cuan vulnerables somos.
Estoy leyendo mucho, Narciso mi buen amigo me regalo el libro “Aprendiz de Sabio” de Bernabé Tierno en una primera instancia y más tarde “La Fe en Marcha” del hermano A. H. Macmillan y otro de Bernabé Tierno “Sabiduría Esencial”, estos de contenido para reflexionar; Eva la hija de Marcelino Samsó compañero de habitación con el que he forjado una bonita amistad, me regaló el libro “El niño del pijama a rayas” y el día de Sant Jordi, una asociación que presta una labor de voluntariado a los enfermos en el hospital para proporcionarles lectura, me regalo uno del autor Fernando Sánchez Dragó “Soseki, inmortal y tigre” libros que devoré en pocos días; ayer día 30 de Abril del presente me volvieron a traer los de la asociación dos libros más “la Venus del Cuadro” del que ya voy por la página 149 y estoy disfrutando mucho, y “El Faro” que también parece ser interesante; lo que son las cosas yo ávido lector de enciclopedias leyendo novelas históricas y de entretenimiento. Hoy me ha llamado mi amigo Marcelino para interesarse por mi estado anímico, ¡que grande es!, tiene el Don y la Sensibilidad de transmitirte su entusiasmo, le he tenido que interrumpir para atender al Otorrino,  que por cierto no me ha traído buenas noticias pues me ha notificado que no será posible darme el alta para continuar el tratamiento vía ambulatorio, así que “Espartano,¡fuerza y honor!”, no me queda otra, aunque esto va para largo; y yo que pensé que este diario no iba a durar mucho ¿se me ocurrirán más cosas que decir?.
Esta tarde han venido a verme Sara, Eunice y Carmen Martínez, después de marchar Carmen hemos jugado los tres  unas partida de Rummy, ¡las he ganado todas!; tengo que confesarlo, Me gusta ganar. Buenas noches y hasta mañana querido diario.

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