viernes, 18 de mayo de 2012

Miércoles 2 de Mayo de 2012


            Anoche me acosté a las 24:23 horas, lo hice entusiasmado por que llegara el nuevo día para retomar el diario y escribir en el, incluso, hice algunos bosquejos mentales de cómo comenzaría el relato y que me quedaron fantásticos por cierto, pero de los que no queda rastro de ellos esta mañana; hay edades en las que se debe apuntar todo y asistirse de una agenda porque de lo contrario se te acaban olvidando las cosas. A tal punto llego el grado de excitación, que acabé desvelándome y me costó mucho dormirme, para más INRI, me desperté a las 3 y algo de la madrugada y ya he permanecido así hasta las 5 horas en que entró Isabel una de las enfermeras a cambiarle los pañales a mi nuevo compañero Amando Amor de 80 años de edad; en definitiva, que hoy no me he asomado al escaparate “cruel” de la sala de estar de la planta C3 del hospital Santa Creu Sant Pau de Barcelona , desde cual chiquillo ansioso de pasteles, contempla estos detrás de la barrera infranqueable, inexpugnable, del escaparate del obrador.  Son las 7:30 de la mañana, te escribo desde mi habitación, ha salido el sol y como diría Don Juan Manuel Serrat “¡Hoy puede ser un gran día!, depende en parte de ti”. La verdad que para mí parece pintar bien, pues hoy vendrá mi querido hijo  Abraham y me traerá la guitarra y la armónica diatónica que llevo conmigo siempre en el camión; siempre hay que tener recursos para llenar los vacíos emocionales que se generan al cabo del día en el que, caso de mi profesión, paso muchos momentos solo y en esperas aburridas, así que la Biblia y la armónica son mis compañeras de viaje; hay que cuidar el espíritu y el alma. Ayer le pedí a Marcelino Samsó que me hiciera llegar una foto preciosa de los niños del orfanato en Ruanda donde colabora humanitariamente, en la que tomada desde arriba, se ven sus caras mirando al cielo y un balón; me gustaría tenerla de salvapantallas en el ordenata que me han dejado Chelo y Saliu mis queridos cuñados, de manera que tengo motivos para tener, al menos hoy; “Ilusión”, porque la vida sin ilusión es una vida triste y vacía, ¿te hace ilusión que te escriba, querido diario?.
            Hoy he pasado todo el día prácticamente sin salir de la habitación, esperando la visita del Hematólogo, que al final no ha venido, y he avanzado mucho en la lectura de La Venus del Cuadro, te recomiendo su lectura. Al final no ha venido Abraham a traerme la guitarra, pues no se encontraba bien; pero he recibido la visita de Isabel Cervera (la de la tertulia de aquella tarde deliciosa Marcelino), hemos leído juntos el capitulo 34 de Jeremías y hemos estado repasando los puntos sobresalientes que hayamos individualmente en los capítulos 32 y 33, en estas han llegado su hermana Elisa y cuñado José Morell y hemos estado charlando un rato como colofón a la tarde; bueno, más que charlar he hablado yo, que como sabes tengo la manía de acaparar las conversaciones. Tengo que trabajar en ese aspecto. Por cierto Isabel me ha regalado un dominó que ha comprado en los cochinos ¡hay! digo en los chinos y me ha quedado la duda de si… ¿vendría tentada a retarme a una partida? Lo siento Isabel pero pienso ganar también al dominó.
            Bueno, como ves, al menos pasan cosas para llenar una página, entre unas y otras se va ocupando el día y rompiendo la rutina y también tienen su carga de ilusión, no he mencionado todavía que hoy me han llamado mi cuñada Chelo, Rosarito y Eduardo y bueno aunque parezca una tontería; me hace ilusión. Muchas gracias.
            Al llegar a la habitación, me esperaba despierto Amando mi compañero, contrario a su costumbre, porque estos de 70 para arriba duermen más que los lirones; hemos estado hablando casi hasta las 24 horas, he disfrutado de sus batallitas y a el le ha sentado bien contarlas. Lo veo bien y me estoy temiendo que le darán el alta muy pronto; hoy le decía que esperaba que el próximo compañero viniera medio muerto a ver si me duraba más tiempo en la habitación, porque tiene narices la cosa, me duran menos que un caramelo a la salida del colegio y por otro lado aquello de “cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar” tampoco es que se cumpla en mi caso, que tengo que ver como se me marchan mientras yo sigo aquí, ¡mundo cruel!. Hasta mañana corto y cierro.

domingo, 13 de mayo de 2012

Martes 1 de Mayo de 2012


Desde el ventanal de la sala de estar en la planta C3 del hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona, veo la torre Agbar que se yergue majestuosa, imponente, rompiendo los esquemas de la ciudad; me pregunto para qué tanto edificio, si estará ocupado en su plenitud, lo grande que debe ser por dentro in situ; a salido el sol y éste se refleja en su costado izquierdo mientras que por el derecho está flanqueada por la calle Independencia que desde mi perspectiva arranca del hospital en diagonal pareciendo abrirse camino hacia el mar; se que no llega directo hasta él pero lo parece y ¡me hace ilusión!, pues la visión a lo lejos de éste me conforta y transporta a expectativas pospuestas en estos momentos penosos para mí; en frente tengo el antiguo hospital y por detrás de éste emergen casi con timidez las agujas de la sagrada familia… ya no se construye así; a lo lejos un poco a la derecha de la torre Agbar, como a la distancia de los extremos equidistantes por cinco, de la parte trasera del carro de la Osa Mayor hasta la estrella Polar, vista una noche clara en el cielo estrellado; se yerguen también en competencia las Torres de Mapfre, también acariciadas dulcemente por el sol y privilegiadamente posicionadas cerca del mar. 1 de Mayo de 2012, a salido el sol ¡que bueno!, a las 6:30 cuando me senté a contemplar el despertar de la ciudad como hago todos los días  me volvió a invadir la idea que por días persistía en mi mente, de plasmar mis sentimientos y anhelos  sobre el papel; no se si por aburrimiento o porque mi estado emocional se viene por momentos abajo; nunca imagine que la vida pudiera parase tan derepente arrinconadote sin poder hacer nada mas que esperar, perdiendo el control de tu cotidaniedad; por otra parte no deja de ser una gran lección de humildad pues siempre me creí invencible, aunque el tiempo y lo que sucedía a otros a mi alrededor me hacía reflexionar de tanto en tanto en, que igual que a los demás, también aquello malo me podía pasar a mí; sí, el tiempo nos hace ver cuan vulnerables somos.
Estoy leyendo mucho, Narciso mi buen amigo me regalo el libro “Aprendiz de Sabio” de Bernabé Tierno en una primera instancia y más tarde “La Fe en Marcha” del hermano A. H. Macmillan y otro de Bernabé Tierno “Sabiduría Esencial”, estos de contenido para reflexionar; Eva la hija de Marcelino Samsó compañero de habitación con el que he forjado una bonita amistad, me regaló el libro “El niño del pijama a rayas” y el día de Sant Jordi, una asociación que presta una labor de voluntariado a los enfermos en el hospital para proporcionarles lectura, me regalo uno del autor Fernando Sánchez Dragó “Soseki, inmortal y tigre” libros que devoré en pocos días; ayer día 30 de Abril del presente me volvieron a traer los de la asociación dos libros más “la Venus del Cuadro” del que ya voy por la página 149 y estoy disfrutando mucho, y “El Faro” que también parece ser interesante; lo que son las cosas yo ávido lector de enciclopedias leyendo novelas históricas y de entretenimiento. Hoy me ha llamado mi amigo Marcelino para interesarse por mi estado anímico, ¡que grande es!, tiene el Don y la Sensibilidad de transmitirte su entusiasmo, le he tenido que interrumpir para atender al Otorrino,  que por cierto no me ha traído buenas noticias pues me ha notificado que no será posible darme el alta para continuar el tratamiento vía ambulatorio, así que “Espartano,¡fuerza y honor!”, no me queda otra, aunque esto va para largo; y yo que pensé que este diario no iba a durar mucho ¿se me ocurrirán más cosas que decir?.
Esta tarde han venido a verme Sara, Eunice y Carmen Martínez, después de marchar Carmen hemos jugado los tres  unas partida de Rummy, ¡las he ganado todas!; tengo que confesarlo, Me gusta ganar. Buenas noches y hasta mañana querido diario.